Consulta médica online: cómo funciona paso a paso
Una consulta médica online se resume en tres pasos: rellenas un cuestionario clínico, un médico colegiado lo revisa y, si está indicado, emite la receta privada o te indica que ese caso necesita una valoración presencial. Lo que cambia de un servicio a otro es cómo se produce ese contacto. En nuestro caso no hay videollamada ni conversación en directo: el médico lee, valora y responde por escrito. Aquí tienes el recorrido completo, con lo que se resuelve así y lo que no.
Qué es y qué no es una consulta médica online
Bajo la etiqueta de medicina a distancia conviven modelos muy distintos, y conviene separarlos porque no sirven para lo mismo. Están los servicios que te ponen en contacto con un profesional en tiempo real y están los servicios asíncronos, en los que tú aportas la información por escrito y el médico la revisa cuando le llega. Nosotros somos lo segundo. No hacemos videoconsulta, ni llamada telefónica, ni chat en directo: recogemos un cuestionario clínico detallado y un médico colegiado lo estudia después. La ventaja del modelo asíncrono es que puedes responder con calma, sin cuadrar horarios y sin la presión de una conversación. La limitación es evidente y la decimos desde el principio: sin exploración física hay cuadros que no se pueden valorar bien, y en esos casos la respuesta correcta es derivarte.
Paso 1: el cuestionario clínico
El cuestionario es el equivalente a la anamnesis que haría un médico en la consulta, solo que lo rellenas tú. Pregunta por el motivo, por desde cuándo te ocurre, por los tratamientos que ya tomas, por las alergias medicamentosas, por las enfermedades que tienes diagnosticadas, por el embarazo o la lactancia cuando procede, y por los antecedentes relevantes. Merece la pena responder con precisión, porque es prácticamente toda la información con la que el médico va a trabajar. Un dato que se omite no es un dato que no exista: es un dato que falta en la valoración. También puedes adjuntar informes previos, analíticas o la foto del envase del medicamento que tomas, y en muchos casos eso resuelve dudas que de otro modo obligarían a pedirte información adicional.
Paso 2: la valoración del médico colegiado
Un médico revisa lo que has enviado y toma una decisión, que puede ser de tres tipos. Puede considerar que la prescripción está indicada y emitirla. Puede considerar que necesita más información y pedirte documentación complementaria, normalmente un informe previo o el resultado de una prueba. O puede concluir que ese caso no se puede resolver a distancia y recomendarte una valoración presencial. Esta tercera salida no es un fallo del sistema, es el sistema funcionando: un profesional que prescribe sin información suficiente asume una responsabilidad que no debería asumir. La decisión la firma siempre una persona identificable, con nombre y número de colegiación, no un formulario automático.
Paso 3: el documento y la farmacia
Si la prescripción procede, recibes por correo electrónico un documento en PDF que sigue el formato armonizado europeo previsto en la Directiva de ejecución 2012/52/UE. Ese formato existe precisamente para que una receta firmada en un Estado miembro sea reconocible en los demás. Lo imprimes o lo llevas en el móvil, vas a tu farmacia y te identificas con tu documento de identidad. No hay ningún código numérico que memorizar ni ningún número de historia que aportar: el documento y tu identificación son todo lo que se necesita. Ten en cuenta que el plazo de dispensación de la receta médica en España es de diez días naturales, así que conviene no dejarlo pasar.
Por qué nuestro modelo no incluye videollamada
No es una limitación técnica, es una decisión sobre qué tipo de casos atendemos. Una conversación en vídeo aporta poco frente a un cuestionario bien hecho cuando lo que hay que decidir es si procede renovar un tratamiento que el paciente lleva tomando meses. Aporta mucho, en cambio, cuando hay que valorar un cuadro agudo, y en esos casos ni el vídeo basta: hace falta explorar. Por eso preferimos acotar: hacemos bien lo que se puede hacer por escrito y derivamos lo que no. Decirlo con claridad evita la peor situación posible, que es la de un paciente que paga esperando algo que el servicio no puede darle.
Qué conviene tener a mano antes de empezar
Tres cosas ahorran tiempo y evitan que te pidan documentación después. La primera es tu documento de identidad, porque los datos del paciente tienen que coincidir exactamente con los que presentarás en la farmacia. La segunda es el nombre completo del medicamento con su dosis, tal y como aparece en el envase, y no de memoria: hay principios activos que se comercializan en varias concentraciones y el error es fácil. La tercera es cualquier informe médico reciente relacionado con el motivo de la consulta. Si tomas varios fármacos, la lista completa es importante incluso aunque creas que no tiene relación, porque muchas decisiones dependen de las interacciones.
Qué no se puede resolver por esta vía
Hay tres grupos claros. El primero, todo lo que exige exploración física o pruebas inmediatas: dolor torácico, dificultad para respirar, dolor abdominal intenso, fiebre alta con mal estado general, cualquier sospecha de urgencia. Ahí el sitio es urgencias o el 112, no un formulario. El segundo, los estupefacientes y los psicótropos sujetos a control especial, que la Directiva 2011/24/UE deja expresamente fuera del reconocimiento transfronterizo de recetas. El tercero, los documentos administrativos del sistema público: los partes de baja los emiten exclusivamente el médico del SNS o la mutua correspondiente, y nadie desde fuera de ese circuito puede sustituirlos.
Precio y qué cubre exactamente el importe
Hoy hay dos servicios disponibles. La renovación de la receta de un tratamiento ya pautado cuesta 21,90 euros. La valoración para el tratamiento del sobrepeso y la obesidad cuesta 29,90 euros. En los dos casos lo que pagas es la consulta, es decir, el tiempo y el criterio del médico que revisa tu caso, y no la emisión garantizada de un documento. Si la conclusión es que por motivos médicos no procede prescribir, se te devuelve el importe. Si el médico te pide documentación complementaria y no la aportas, la consulta se considera realizada y en ese supuesto no procede devolución. Es la parte menos atractiva de explicar y por eso la ponemos por delante y no en la letra pequeña.
Quién revisa esta información
Esta página la elabora el equipo de MEDINOW Sp. z o.o. y la revisa el lek. Damian Wojno, médico con colegiación polaca, n.º 3211301. Última revisión: 29 de agosto de 2026. El contenido es informativo y no sustituye a la valoración de tu médico de cabecera ni al criterio de tu farmacéutico. Si tu caso necesita exploración, la respuesta correcta es tu centro de salud, y si hay signos de alarma, el 112.
¿Cuánto dura la consulta?
Rellenar el cuestionario suele llevar unos minutos, según lo largo que sea tu historial. Después empieza la parte que no depende de ti: un médico revisa el caso y responde por escrito. No prometemos plazos concretos, porque el tiempo real depende del volumen de casos y de si tu cuestionario deja alguna duda que obligue a pedirte documentación. Cuando hay decisión, la recibes por correo electrónico.
¿Hablo con un médico real?
Tu caso lo revisa un médico colegiado, identificado con nombre y número de colegiación en el documento que recibes, pero no hay conversación en directo. El modelo es asíncrono: tú escribes, el médico lee y responde. No hacemos videollamada, ni llamada telefónica, ni chat en tiempo real. Si necesitas hablar con alguien mientras te ocurre algo, esta no es la vía adecuada.
¿Puedo enviar fotos o informes?
Sí, y suele ser lo que más ayuda. Informes de tu médico de cabecera o del especialista, analíticas recientes y la foto del envase del medicamento que tomas son documentos que resuelven dudas de golpe. Cuanto mejor documentado esté el caso, menos probable es que el médico tenga que pedirte información adicional antes de decidir.
¿Y si necesito exploración física?
Entonces el médico te lo dirá y te derivará. Hay cuadros que sin escuchar, palpar o mirar no se pueden valorar con seriedad, y la decisión honesta es decirlo. Esa derivación forma parte del servicio: no te quedas sin respuesta, te quedas sin prescripción, que es distinto. En una situación urgente, no esperes respuesta por escrito y acude a urgencias o llama al 112.
¿Los médicos están colegiados?
Sí. Los casos los revisa el lek. Damian Wojno, médico con colegiación polaca, n.º 3211301, y su identificación figura en el documento que recibes, junto con su firma. Ese dato es justamente lo que el farmacéutico comprueba, y forma parte del contenido mínimo que la normativa europea exige para que una receta emitida en un Estado miembro se reconozca en los demás.