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Medicamentos para la depresión y la salud mental

Todos los antidepresivos requieren receta médica en España, tanto los ISRS como los ISRN y el resto de familias. El inicio del tratamiento y los ajustes de dosis los establece siempre un médico. Esta página explica cómo funcionan, qué esperar de ellos y en qué situación concreta podemos ayudarte a renovar una receta que ya tienes pautada.

Ningún antidepresivo se vende sin receta

En una farmacia española no vas a poder comprar sertralina, escitalopram, fluoxetina, paroxetina, citalopram, duloxetina, venlafaxina, mirtazapina ni trazodona sin una receta válida. Son medicamentos sujetos a prescripción médica porque su indicación exige un diagnóstico previo, porque la dosis se ajusta persona a persona y porque interaccionan con otros tratamientos frecuentes, desde ciertos analgésicos hasta anticoagulantes o antiarrítmicos. Lo que sí encontrarás sin receta son productos con hipérico, es decir, hierba de San Juan, y suplementos varios. No son inocuos: el hipérico es un inductor enzimático potente que puede reducir la eficacia de anticonceptivos hormonales, anticoagulantes y otros fármacos, y combinado con un antidepresivo puede provocar un síndrome serotoninérgico. Si estás tomando algo de venta libre para el ánimo, díselo a tu médico y a tu farmacéutico, porque cuenta como medicación a todos los efectos.

ISRS: la primera línea en España

Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina son el grupo con el que más se empieza. Sertralina, escitalopram, citalopram, fluoxetina y paroxetina comparten mecanismo y se diferencian en detalles que importan mucho en la práctica: la fluoxetina tiene una vida media larga, lo que la hace más indulgente con los olvidos pero más lenta de retirar; la paroxetina se asocia con más síntomas al suspenderla; el citalopram y el escitalopram tienen un límite de dosis relacionado con el intervalo QT. En las primeras semanas son frecuentes las náuseas, la inquietud, la dificultad para dormir o la somnolencia y las molestias digestivas, y suelen atenuarse. Los efectos sobre la esfera sexual, en cambio, tienden a persistir mientras dura el tratamiento y conviene hablarlos en consulta en lugar de abandonar la medicación en silencio.

ISRN, mirtazapina y trazodona

Cuando un ISRS no es suficiente o no se tolera, en España se recurre con frecuencia a los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina, como la duloxetina o la venlafaxina, que además tienen indicación en algunos cuadros de dolor y de ansiedad. Requieren vigilar la tensión arterial, sobre todo la venlafaxina a dosis altas. La mirtazapina tiene un perfil distinto: sedante y orexígena, lo que resulta útil en pacientes con insomnio y pérdida de apetito, y contraproducente en quien busca no ganar peso. La trazodona se usa sobre todo a dosis bajas por su efecto sedante. Cada una de estas opciones se elige por el conjunto de síntomas, la edad, el resto de enfermedades y los fármacos que ya se toman, no por una supuesta potencia general. Ese emparejamiento es exactamente el trabajo del médico que te trata.

Cuánto tardan en hacer efecto y por qué no se dejan de golpe

Los antidepresivos no funcionan como un analgésico. La mejoría suele empezar a notarse entre la segunda y la cuarta semana, y el efecto completo puede tardar entre seis y ocho semanas, a veces más en personas mayores. Ese desfase explica dos errores frecuentes: abandonar el tratamiento a los diez días porque parece inútil y subir la dosis por cuenta propia buscando resultados. Al final del tratamiento ocurre lo contrario: suspenderlo de golpe puede provocar un síndrome de retirada con mareo, sensaciones de descarga eléctrica, irritabilidad, náuseas e insomnio, especialmente con paroxetina y venlafaxina. No es una recaída ni significa que el fármaco genere adicción, pero resulta muy desagradable. La retirada se planifica de forma gradual con el médico, y en tratamientos largos puede llevar semanas o meses. Nunca la improvises.

Efectos adversos y señales que hay que vigilar

Además de las molestias iniciales, hay tres cosas que conviene tener presentes. La primera es la hiponatremia, es decir, el descenso del sodio en sangre, más frecuente en personas mayores y en quienes toman diuréticos: se manifiesta como confusión, debilidad marcada o caídas y obliga a consultar. La segunda es el riesgo de sangrado, que aumenta si se combina un ISRS con antiinflamatorios o con anticoagulantes. La tercera figura en las fichas técnicas de todo el grupo: durante las primeras semanas de tratamiento y tras cada cambio de dosis puede haber un aumento transitorio de la ansiedad, la agitación y las ideas de suicidio, y ese riesgo es más marcado por debajo de los veinticinco años. Por eso el seguimiento al inicio es estrecho y por eso conviene que alguien de confianza esté al tanto de que has empezado el tratamiento.

El fármaco no es lo único que funciona

En la depresión leve y moderada, la psicoterapia con evidencia, sobre todo la cognitivo-conductual, tiene resultados comparables a la medicación, y en muchos casos la combinación de ambas es mejor que cualquiera de las dos por separado. El ejercicio físico regular, el mantenimiento de horarios de sueño estables y la reducción del alcohol tienen efecto medible sobre el ánimo y no son consejos de relleno: el alcohol es un depresor y empeora tanto el sueño como el estado anímico, además de interaccionar con la medicación. En España el acceso a psicoterapia dentro del sistema público es desigual según la comunidad autónoma, así que merece la pena preguntar a tu médico de cabecera qué recursos hay en tu zona en lugar de asumir que la única opción disponible es una pastilla.

Renovar una receta de antidepresivo que ya tienes pautada

Si tu tratamiento ya está pautado por tu médico, es estable y solo necesitas continuarlo, puedes solicitar la renovación de la receta en /renovar-receta/ por 21,90 €. Rellenas un cuestionario clínico y un médico colegiado lo revisa después; no hay videollamada ni consulta telefónica. El importe cubre esa valoración médica, no la emisión del documento: si el médico la deniega por motivos médicos, se devuelve el importe abonado, y no procede devolución cuando no aportas la documentación que el médico te pide. Recibes el documento en PDF por correo electrónico y lo presentas en tu farmacia con tu documento de identidad. Dos límites que conviene conocer de antemano: no iniciamos tratamientos antidepresivos ni cambiamos dosis a distancia, y no prescribimos benzodiazepinas ni ningún otro psicótropo excluido por el artículo 11, apartado 6, de la Directiva 2011/24/UE.

Cuándo hay que consultar sin esperar

Pide valoración presencial y no lo dejes pasar si aparecen ideas de hacerte daño o de acabar con tu vida, si dejas de comer o de beber, si no puedes levantarte de la cama, si escuchas voces o tienes ideas extrañas que los demás no comparten, o si has empezado a beber más para sobrellevar el día. También si el ánimo bajo aparece tras un parto, porque el circuito de atención es distinto y prioritario. Ante una urgencia, el número es el 112. En España existe además la línea 024 de atención a la conducta suicida, gratuita, confidencial y disponible las veinticuatro horas del día todos los días del año. Ninguna consulta a distancia, ni la nuestra ni la de nadie, sustituye a la atención presencial en estas situaciones.

Quién revisa esta información

Esta página la elabora el equipo de MEDINOW Sp. z o.o. y la revisa el lek. Damian Wojno, médico con colegiación polaca, n.º 3211301. Última revisión: 29 de agosto de 2026. El contenido es informativo y no sustituye a la valoración de tu médico de cabecera ni al criterio de tu farmacéutico. Trabajamos con un modelo asíncrono: rellenas un cuestionario clínico detallado y un médico lo revisa después, sin videoconsulta, sin llamada telefónica y sin chat en directo. El importe cubre la valoración médica, no la emisión del documento: si el médico deniega la prescripción por motivos médicos, se devuelve el importe abonado; no procede devolución cuando el paciente no aporta la documentación que el médico solicita. Si se aprueba, recibes un PDF conforme al anexo de la Directiva 2012/52/UE y lo presentas en tu farmacia con tu documento de identidad.

¿Se pueden recetar antidepresivos online?

La renovación sí, el inicio no. Si ya tienes un tratamiento antidepresivo pautado por tu médico, estable y sin cambios de dosis, puedes solicitar la renovación de la receta rellenando nuestro cuestionario clínico, que revisa después un médico colegiado. Lo que no hacemos es iniciar un antidepresivo ni modificar dosis a distancia: eso requiere diagnóstico, exploración y seguimiento estrecho durante las primeras semanas. Tampoco prescribimos benzodiazepinas ni otros psicótropos, que están excluidos del circuito de la receta transfronteriza por el artículo 11, apartado 6, de la Directiva 2011/24/UE.

¿Cuánto tardan en hacer efecto?

La mejoría suele empezar a notarse entre la segunda y la cuarta semana de tratamiento, y el efecto completo puede tardar entre seis y ocho semanas, a veces más en personas mayores. Durante los primeros días es habitual notar antes los efectos adversos que el beneficio, lo que lleva a muchos pacientes a abandonar demasiado pronto. Si a las cuatro semanas no hay ninguna mejoría, díselo a tu médico: puede ajustar la dosis o cambiar de fármaco. Lo que no conviene es subir la dosis por cuenta propia ni dejarlo sin avisar.

¿Se pueden dejar de golpe?

No. La suspensión brusca puede provocar un síndrome de retirada con mareo, sensaciones parecidas a descargas eléctricas, irritabilidad, náuseas, insomnio y síntomas gripales, sobre todo con paroxetina y venlafaxina, que tienen vida media corta. No es adicción ni significa que el tratamiento haya fallado, pero resulta muy desagradable y se confunde a menudo con una recaída. La retirada se hace de forma gradual y planificada con tu médico; en tratamientos prolongados puede llevar semanas o incluso meses. Si te quedas sin receta, avísalo antes de agotar la caja.

¿Engordan los antidepresivos?

Depende del fármaco y de la persona. La mirtazapina y la paroxetina se asocian con más frecuencia a aumento de peso y de apetito; la fluoxetina tiende a ser neutra o incluso a reducirlo al principio; sertralina, escitalopram y duloxetina se sitúan en un término medio. Además, la propia depresión altera el apetito en ambas direcciones, así que no todo el cambio de peso es atribuible a la medicación. Si el peso te preocupa, díselo a tu médico antes de empezar: es un criterio legítimo para elegir un fármaco en lugar de otro.

¿Puedo renovar la receta sin cambiar de dosis?

Sí, ese es exactamente el supuesto que cubrimos. Si el tratamiento fue pautado por tu médico, llevas tiempo con la misma dosis y te encuentras estable, puedes solicitar la renovación en /renovar-receta/ por 21,90 €. Necesitarás indicar el medicamento, la dosis y la pauta exactas, y el médico puede pedirte documentación que lo acredite, como un informe previo o la caja anterior. Si el caso no es una continuación clara, si notas empeoramiento o si hace falta ajustar la dosis, la solicitud se deniega y te indicamos que acudas a consulta presencial.