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Alprazolam: para qué sirve, dosis y efectos secundarios

El alprazolam es una benzodiazepina indicada en la ansiedad y en las crisis de angustia. En España necesita receta médica. Esta ficha es solo informativa: no emitimos recetas de benzodiazepinas, porque las recetas transfronterizas excluyen los estupefacientes y las sustancias psicótropas. Aquí encontrará cómo actúa, qué riesgos tiene y por qué nunca debe suspenderse de golpe.

¿Para qué sirve el alprazolam?

El alprazolam es un ansiolítico del grupo de las benzodiazepinas que se utiliza en el tratamiento de los estados de ansiedad y en el trastorno de angustia, con o sin agorafobia. Actúa potenciando el efecto del GABA, el principal neurotransmisor inhibidor del sistema nervioso central, y por eso reduce con rapidez la activación, la tensión física y la sensación de alarma. Esa rapidez es a la vez su utilidad y su problema: alivia mucho y muy pronto, lo que facilita que se use más tiempo del previsto. Las guías y las fichas técnicas coinciden en que el tratamiento debe ser lo más corto posible, reservarse a la ansiedad intensa e incapacitante y acompañarse de un abordaje del problema de fondo, habitualmente psicoterapia y, cuando procede, un antidepresivo, que sí es el tratamiento de mantenimiento del trastorno de angustia. El alprazolam no cura la ansiedad ni actúa sobre su causa: amortigua el síntoma mientras está en el organismo.

Dosis y cómo se toma el alprazolam

La dosis del alprazolam es estrictamente individual y la fija el médico que le atiende: se inicia baja y se ajusta según la respuesta, y en personas mayores o con enfermedad hepática o respiratoria se emplean cantidades menores. Existen comprimidos de liberación normal y de liberación prolongada, que no son intercambiables entre sí. Por eso no encontrará aquí una pauta concreta: copiar la de otra persona con este fármaco es peligroso. Lo que sí tiene una cifra es la duración: la ficha técnica española de alprazolam indica usar la dosis eficaz más baja durante el menor tiempo posible y un máximo de dos a cuatro semanas, y añade que no debe prolongarse más allá de ese plazo sin volver a evaluar la situación. Conviene tenerlo presente, porque es el dato con el que un paciente que lleva meses tomándolo puede plantear la pregunta en la consulta. Dos reglas más son generales. La primera es que no debe aumentar la dosis por su cuenta aunque note que le hace menos efecto que al principio; esa pérdida de efecto se llama tolerancia y es justamente la señal de que hay que revisar el tratamiento con el médico. La segunda es que la retirada debe ser gradual y planificada por el prescriptor, reduciendo poco a poco, porque la interrupción brusca puede provocar un síndrome de abstinencia grave.

¿El alprazolam necesita receta médica en España?

Sí, y con un control estricto. El alprazolam está sujeto a prescripción médica y, como el resto de psicótropos, su dispensación queda registrada en la farmacia. La venta a distancia de medicamentos en España solo está permitida para los que no requieren receta, así que cualquier web que ofrezca alprazolam sin ella está fuera de la ley; además, las falsificaciones de esta familia son frecuentes. Aquí hay algo que conviene decir con claridad: nosotros no emitimos recetas de este grupo de fármacos. Las recetas transfronterizas excluyen expresamente los estupefacientes y las sustancias psicótropas, según el artículo 11, apartado 6, de la Directiva 2011/24/UE, de modo que este medicamento queda fuera de nuestro servicio con independencia de su historia clínica. No es una decisión comercial ni algo que podamos valorar caso por caso. Si sigue un tratamiento con este fármaco y se queda sin receta, la vía correcta es su médico de cabecera, el especialista que le hace el seguimiento o, si la situación no puede esperar, un servicio de urgencias. Interrumpir por su cuenta un tratamiento de esta familia puede ser peligroso, así que no lo suspenda de golpe mientras consigue cita: explique en la consulta que se ha quedado sin medicación, porque esa circunstancia se prioriza.

Efectos secundarios del alprazolam

Los efectos adversos más habituales derivan de la propia acción del fármaco sobre el sistema nervioso: somnolencia, sedación diurna, lentitud, torpeza de movimientos, problemas de memoria reciente, dificultad de concentración y sensación de embotamiento. En personas mayores aumentan el riesgo de caídas y de fractura. Puede producir también visión borrosa, sequedad de boca, alteraciones del apetito y disminución del deseo sexual. Se describen reacciones paradójicas, sobre todo en ancianos y en niños, en las que en lugar de calmar aparecen inquietud, irritabilidad, agresividad o desinhibición; si ocurre, debe consultarse porque suele obligar a retirar el fármaco. Los dos riesgos que marcan el uso de esta familia son la tolerancia y la dependencia, que pueden aparecer también con dosis terapéuticas cuando el tratamiento se prolonga. Afecta a la capacidad de conducir y de manejar maquinaria, especialmente al inicio, tras subir la dosis y si se combina con alcohol.

Contraindicaciones y precauciones

El alprazolam está contraindicado en caso de hipersensibilidad a las benzodiazepinas, en la miastenia grave, en la insuficiencia respiratoria grave, en el síndrome de apnea del sueño y en la insuficiencia hepática grave. Exige precaución en personas mayores, en pacientes con antecedentes de consumo problemático de alcohol u otras sustancias, en la enfermedad pulmonar crónica y en la depresión, donde puede desinhibir y agravar ideas de autolesión sin tratar el cuadro de base. No se recomienda en el embarazo ni durante la lactancia salvo criterio médico expreso; el uso en el tercer trimestre o en el parto se ha relacionado con problemas en el recién nacido. Si convive con una persona en tratamiento y observa somnolencia excesiva, respiración lenta o dificultad para despertarla, sobre todo si ha bebido alcohol o toma opioides, llame al 112. La combinación de benzodiazepinas con opioides es especialmente peligrosa.

¿Se puede tomar alprazolam con alcohol u otros medicamentos?

Con alcohol, no. Ambos deprimen el sistema nervioso central y su efecto se suma: aumentan la sedación, la desinhibición, el riesgo de caídas, las lagunas de memoria y, en casos extremos, el riesgo de depresión respiratoria. Es la interacción más importante y la más frecuente en la vida real. La combinación con opioides, sean analgésicos potentes o tratamientos de sustitución, es de riesgo alto y solo debe darse bajo control médico estrecho. También potencian su efecto los antihistamínicos sedantes, algunos antidepresivos, los antipsicóticos y otros hipnóticos. Por otro lado, los inhibidores potentes del CYP3A4, como el ketoconazol, el itraconazol o algunos antirretrovirales, elevan las concentraciones de alprazolam en sangre. El zumo de pomelo puede tener un efecto similar. Informe siempre a su médico y a su farmacéutico de todo lo que toma antes de añadir cualquier cosa, incluida la que se compra sin receta.

Quién ha revisado esta información

Esta ficha ha sido elaborada por el equipo de contenidos de MEDINOW Sp. z o.o. y revisada por Damian Wojno, médico (colegiación polaca, n.º 3211301). Última verificación del contenido: 29 de agosto de 2026. La información procede de la ficha técnica y del prospecto autorizados en España, que cualquiera puede consultar en CIMA, el registro público de la AEMPS. Este texto es informativo y no sustituye a la valoración de un profesional sanitario: no indica ni desaconseja un tratamiento concreto para su caso. Si sus síntomas empeoran, aparecen signos de alarma o tiene dudas sobre la pauta que le han indicado, consulte con su médico de cabecera o con su farmacéutico. Ante una urgencia vital, el número de emergencias en España es el 112. MEDINOW Sp. z o.o. es un prestador privado: no forma parte del SNS, no accede a su historia clínica pública y no emite recetas del sistema público.

¿El alprazolam necesita receta médica en España?

Sí, y su dispensación está sometida a control por tratarse de un psicótropo. Nosotros no emitimos recetas de benzodiazepinas: las recetas transfronterizas excluyen los estupefacientes y las sustancias psicótropas, según el artículo 11.6 de la Directiva 2011/24/UE.

¿Cuánto tarda el alprazolam en hacer efecto?

Es una benzodiazepina de acción rápida y el efecto ansiolítico se percibe poco después de la toma, lo que explica en parte su potencial de dependencia. La pauta y la duración las decide el médico que le atiende.

¿Se puede tomar alprazolam con alcohol?

No. El alcohol suma su efecto depresor sobre el sistema nervioso central y aumenta la sedación, las lagunas de memoria, el riesgo de caídas y, en casos extremos, el de depresión respiratoria.

¿Qué pasa si dejo de tomar alprazolam de golpe?

La interrupción brusca puede provocar un síndrome de abstinencia con ansiedad de rebote, insomnio, temblor, sudoración y, en casos graves, convulsiones. La retirada debe ser gradual y planificada por el médico que lo prescribió. No la haga por su cuenta.

¿Pueden renovarme la receta de alprazolam por internet?

Nosotros no. Este grupo de fármacos queda fuera de nuestro servicio. Si sigue un tratamiento y se ha quedado sin receta, acuda a su médico de cabecera o al especialista que le hace el seguimiento y explique esa circunstancia, porque suele priorizarse.