Rosácea: tratamientos tópicos con receta y qué esperar de cada uno
Aquí puedes conocer los geles y cremas con receta que se usan en la rosácea y pedir que un médico valore cuál encaja con tu piel. La rosácea es una enfermedad crónica de la piel de la cara que va por brotes: no se cura, pero sus lesiones inflamatorias suelen responder al tratamiento. Te contamos cómo se usa cada opción, cuánto tarda en notarse y cuándo hace falta que te vea un dermatólogo.
Cómo se reconoce la rosácea
La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta sobre todo al centro de la cara: mejillas, nariz, barbilla y frente. Suele empezar entre los 30 y los 60 años y evoluciona a brotes. Sus rasgos típicos son el enrojecimiento persistente, los sofocos con enrojecimiento pasajero, los vasos visibles y, en la forma pápulo-pustulosa, granos inflamados y pústulas. A diferencia del acné, no suele haber puntos negros.
Muchas personas notan también molestias en los ojos, como sequedad o sensación de cuerpo extraño. En algunos casos, con más frecuencia en hombres, la piel de la nariz se engrosa, lo que se conoce como rinofima.
Entre los desencadenantes habituales están el sol, los cambios de temperatura, el ejercicio, las comidas picantes, el alcohol, el estrés y algunos cosméticos. Llevar un diario de brotes ayuda a identificar los tuyos.
Metronidazol en gel
Está indicado para las pápulas inflamatorias, las pústulas y el enrojecimiento de la rosácea en adultos. Se aplica una capa fina dos veces al día, por la mañana y por la noche, después de lavar la zona. Según su ficha técnica, los resultados deben verse a las tres semanas y la duración habitual es de tres a cuatro meses; si el beneficio es claro, el médico puede prolongarlo otro periodo similar, y si no hay una mejoría clara hay que suspenderlo.
Durante el tratamiento conviene evitar el sol intenso y las lámparas de rayos UV, porque la luz ultravioleta reduce su eficacia, y no aplicarlo cerca de los ojos, ya que puede provocar lagrimeo. Entre sus efectos frecuentes están la piel seca, el enrojecimiento, el picor, el escozor y un empeoramiento de la rosácea. En el embarazo solo debe usarse cuando sea estrictamente necesario.
Ivermectina en crema
Se usa para las lesiones inflamatorias de la rosácea pápulo-pustulosa en adultos. Se aplica una vez al día y solo en la cara: una cantidad del tamaño de un guisante en cada una de cinco zonas, frente, barbilla, nariz y ambas mejillas, extendida en capa fina y evitando ojos, labios y mucosas. El tratamiento dura como máximo cuatro meses y puede repetirse; si a los tres meses no hay mejoría, se suspende.
Un detalle que conviene saber de antemano: su ficha técnica describe que la rosácea puede empeorar de forma pasajera al principio, algo que suele resolverse tras la primera semana y que se atribuye a la reacción a los ácaros Demodex que mueren. Si el empeoramiento es intenso, hay que suspenderla. El efecto adverso más frecuente es la sensación de ardor en la piel. No se recomienda durante el embarazo.
Ácido azelaico en gel
Está indicado en la rosácea pápulo-pustulosa y también en el acné leve o moderado de la cara. Se aplica mañana y noche, frotando suavemente sobre la piel limpia y seca. La mejoría suele hacerse evidente en torno a la cuarta semana, según su ficha técnica, que recomienda retirarlo y buscar otra opción si pasados dos meses no hay avance o la rosácea va a peor.
Mientras lo uses, evita los limpiadores con alcohol, los abrasivos y los productos exfoliantes. Lo más habitual es el picor, el escozor o el dolor en la zona de aplicación, que suelen ceder con el tiempo; si la irritación molesta, se puede reducir la cantidad o pasar a una aplicación al día. Raramente se ha notificado empeoramiento del asma. En el embarazo, la ficha técnica pide especial precaución.
Lo que ayuda y lo que empeora la rosácea
Estos tratamientos actúan sobre todo en los granos y las pústulas. El enrojecimiento fijo y los vasos visibles responden poco a ellos y se tratan con otros medios en dermatología, así que conviene ajustar las expectativas.
Las medidas generales cuentan tanto como el gel: limpiadores suaves, hidratación frecuente y protector solar de amplio espectro con factor 30 o superior cada día. Evita los exfoliantes y los productos con alcohol. Y no te apliques cremas con corticoides en la cara por tu cuenta: pueden agravar la rosácea.
Cuándo hace falta dermatología y cómo se valora tu solicitud
Pide cita con dermatología si el diagnóstico no está claro, si las lesiones son dolorosas, profundas o dejan cicatriz, si empeoran deprisa o si la nariz se está engrosando. Si notas dolor en los ojos, molestia intensa con la luz o cambios en la visión, acude a oftalmología, porque la rosácea ocular puede afectar a la córnea. Una lesión que cambia de forma o de color necesita siempre una exploración presencial. No prescribimos isotretinoína por vía oral, y cualquier pastilla para la rosácea se decide después de que un dermatólogo vea tu piel.
Para valorar un tratamiento tópico rellenas un cuestionario escrito, sin videollamada ni llamada. Queremos saber si estás embarazada, intentas quedarte embarazada o das el pecho; si las lesiones duelen, forman bultos, marcan la piel o van a más con rapidez; si llevas más de tres meses con el problema, y qué tratamientos con receta has probado ya. El médico puede pedirte una foto nítida de la cara con luz natural. Si da el visto bueno, te envía la receta en PDF por correo electrónico; puedes llevarla en el móvil o en papel a tu farmacia, con tu documento de identidad, y allí el farmacéutico decide la dispensación. El medicamento lo pagas en la farmacia.
¿La rosácea se cura?
No. Es una enfermedad crónica que alterna brotes y periodos tranquilos. El tratamiento controla las lesiones y, cuando se consigue que desaparezcan del todo, los brotes tienden a tardar más en volver.
¿Puedo maquillarme durante el tratamiento?
Sí. Las fichas técnicas permiten usar cosméticos después de aplicar el metronidazol y, en el caso de la ivermectina, una vez que la crema se ha secado. Elige productos que no irriten y retíralos con un limpiador suave.
¿Por qué la ivermectina me ha empeorado la piel los primeros días?
Es un efecto descrito en su ficha técnica: un empeoramiento pasajero que suele resolverse tras la primera semana de uso continuado. Si es intenso, con una reacción fuerte de la piel, suspéndela y consulta.
¿Sirve una crema con corticoide para el enrojecimiento?
No es recomendable. Los corticoides aplicados en la cara pueden agravar la rosácea. Si una crema de este tipo te la indicó un médico para otro problema, coméntalo antes de seguir usándola.
¿Cuánto tiempo hay que usar el tratamiento?
Depende del producto: el metronidazol suele usarse de tres a cuatro meses, la ivermectina un máximo de cuatro meses por ciclo y el ácido azelaico durante varios meses si hay respuesta. El médico te indicará cuándo revisar el resultado.
Revisado por el médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301).