Paroxetina: para qué se usa y por qué se retira despacio
Esta página tiene fines solo informativos: en este momento no evaluamos antidepresivos por internet, ni siquiera para mantener una pauta que ya está en marcha. La paroxetina es un antidepresivo ISRS indicado en la depresión mayor y en otros cinco trastornos, como el obsesivo-compulsivo o el estrés postraumático, y en España no se dispensa ninguna de sus presentaciones sin receta médica. Este resumen sigue su ficha técnica.
Indicaciones autorizadas de la paroxetina
La ficha técnica de Seroxat autoriza la paroxetina en adultos para las seis situaciones que se enumeran debajo. Es un inhibidor potente y selectivo de la recaptación de serotonina, sin relación química con los antidepresivos tricíclicos o tetracíclicos.
No debe usarse en niños ni adolescentes: en los ensayos controlados con menores de 18 años aumentaron el comportamiento suicida y la hostilidad, y la eficacia no quedó demostrada de forma adecuada. Por debajo de los 7 años ni siquiera se ha estudiado.
- Episodio depresivo mayor.
- Trastorno obsesivo-compulsivo.
- Trastorno de angustia, con agorafobia o sin ella.
- Trastorno de ansiedad social o fobia social.
- Trastorno de ansiedad generalizada.
- Trastorno por estrés postraumático.
Presentaciones disponibles
En CIMA, todas las presentaciones comercializadas de paroxetina figuran como medicamentos sujetos a prescripción médica. Seroxat, Motivan, Frosinor y Daparox se comercializan en comprimidos de 20 mg, y Daparox también en gotas; los genéricos añaden comprimidos de 10, 30 y 40 mg.
| Forma | Dosis disponibles | Detalle de la ficha técnica |
|---|---|---|
| Comprimidos, recubiertos con película o sin recubrir | 10 mg, 20 mg, 30 mg y 40 mg | Una toma al día por la mañana, con algo de alimento; se tragan sin masticar |
| Gotas orales en solución (Daparox) | 33 mg/ml; cada gota equivale a 1 mg | De 10 a 30 mg se miden en gotas y de 40 a 60 mg con la jeringa oral (1 ml son 33,1 mg); se vierten en un vaso lleno de agua y se bebe entero. Contienen etanol y propilenglicol |
Pautas de dosis según la indicación
En la depresión, la dosis se revisa a las 3 o 4 semanas de empezar y, si la respuesta es insuficiente, se sube de 10 en 10 mg. En el trastorno de angustia se arranca con 10 mg precisamente para no agravar los síntomas del inicio, habituales al comenzar el tratamiento de esta patología.
En personas mayores se empieza con las mismas dosis que en el resto de adultos, pero el máximo no debe superar los 40 mg diarios. En la insuficiencia renal grave, con aclaramiento de creatinina inferior a 30 ml/min, o en la insuficiencia hepática, se usa la parte baja del rango de dosis.
| Indicación | Dosis recomendada | Máximo diario |
|---|---|---|
| Episodio depresivo mayor | 20 mg al día | 50 mg, con subidas de 10 mg |
| Trastorno obsesivo-compulsivo | 40 mg al día; se empieza con 20 mg y se sube de 10 en 10 mg | 60 mg |
| Trastorno de angustia | 40 mg al día; se empieza con 10 mg y se sube de 10 en 10 mg | 60 mg |
| Ansiedad social, ansiedad generalizada y estrés postraumático | 20 mg al día | 50 mg, con subidas de 10 mg |
Cuándo empieza a notarse la mejoría
En la depresión, la ficha técnica sitúa el comienzo de la mejoría después de la primera semana, aunque puede no hacerse evidente hasta la segunda. El prospecto añade que algunas personas se sienten peor antes de notar el beneficio y que el médico puede citar una revisión a las 2 semanas.
En la depresión el tratamiento continúa al menos 6 meses, hasta asegurarse de que no quedan síntomas. En el trastorno obsesivo-compulsivo y en el de angustia ese periodo puede ser de varios meses o más, y en la ansiedad social, la generalizada y el estrés postraumático el uso prolongado se reevalúa periódicamente.
Ideas de suicidio: cuándo extremar la vigilancia
La ficha técnica recuerda que la depresión implica un riesgo de pensamientos de suicidio, autolesiones y suicidio que no desaparece hasta que remite de forma significativa, y que puede crecer en las fases iniciales de la recuperación. Como la mejoría tarda semanas, el seguimiento es más estrecho al principio y tras cada cambio de dosis, y aún más en quien ya había tenido ideas o intentos de suicidio. En adultos de menos de 25 años con trastornos psiquiátricos, un metaanálisis de ensayos frente a placebo halló más comportamiento suicida con antidepresivos.
Los demás trastornos para los que se receta pueden asociarse al mismo riesgo y requieren las mismas precauciones. Pacientes y cuidadores deben estar atentos a un empeoramiento, a pensamientos de suicidio o a cambios de comportamiento poco habituales, y buscar atención médica de inmediato si aparecen. La acatisia, una inquietud que impide estar quieto sentado o de pie, es más común en las primeras semanas; si aparece, no conviene aumentar la dosis.
Si las ideas de suicidio aparecen en usted o en alguien de su entorno, la línea 024 del Ministerio de Sanidad atiende de forma gratuita y confidencial, de día y de noche, los 365 días del año, y también a familiares y allegados. En una situación de peligro inmediato, marque el 112.
Efectos adversos de la paroxetina
Según la ficha técnica, algunos efectos se atenúan si se continúa el tratamiento y, en general, no obligan a dejarlo. Los dos muy frecuentes son las náuseas y la disfunción sexual, que a veces se mantiene incluso después de dejar el tratamiento. Entre los raros figuran la hiponatremia, sobre todo en personas mayores, el síndrome de piernas inquietas y las convulsiones; y en estudios epidemiológicos, sobre todo en personas de 50 años o más, se ha visto un riesgo mayor de fracturas óseas con los ISRS.
| Frecuencia en la ficha técnica | Efectos |
|---|---|
| Muy frecuentes (1 de cada 10 pacientes o más) | Náuseas y disfunción sexual |
| Frecuentes (entre 1 y 10 de cada 100) | Colesterol alto, menos apetito, somnolencia, insomnio, agitación, sueños anormales con pesadillas, mareo, temblor, dolor de cabeza, dificultad para concentrarse, visión borrosa, bostezos, estreñimiento, diarrea, vómitos, boca seca, sudoración, debilidad y aumento de peso |
| Poco frecuentes (entre 1 y 10 de cada 1.000) | Sangrado anormal en piel y mucosas, peor control de la glucosa en diabéticos, confusión, alucinaciones, síntomas extrapiramidales, pupila dilatada, taquicardia, cambios transitorios de la tensión, mareo al levantarse, erupción, picor y retención o incontinencia de orina |
Interacciones: la paroxetina y el CYP2D6
Muchas combinaciones dependen de un mismo hecho: la paroxetina inhibe con potencia la enzima hepática CYP2D6 y eleva los niveles de los fármacos que se eliminan por esa vía. La ficha técnica destaca el caso del tamoxifeno: en la literatura los inhibidores del CYP2D6 redujeron entre un 65 y un 75 % los niveles de endoxifeno, uno de sus metabolitos más activos; la ficha técnica pide evitar la paroxetina durante ese tratamiento siempre que sea posible. Tampoco se recomienda con metoprolol en la insuficiencia cardiaca.
Los IMAO están contraindicados. La paroxetina se empieza dos semanas después de un IMAO irreversible o 24 horas después de uno reversible, como la moclobemida, el linezolid o el azul de metileno, y entre dejar la paroxetina e iniciar cualquier IMAO pasa al menos una semana. El linezolid solo se admite de forma excepcional, con vigilancia estrecha de los síntomas y de la tensión arterial.
| Medicamento o grupo | Qué indica la ficha técnica |
|---|---|
| Tioridazina y pimozida | Contraindicadas: la paroxetina eleva sus niveles y aumenta el riesgo de alargar el intervalo QT |
| Clomipramina, nortriptilina, desipramina, perfenazina, risperidona, atomoxetina, propafenona y flecainida | Sus niveles pueden subir por la inhibición del CYP2D6 |
| Antiarrítmicos y otros medicamentos que alargan el QT | Precaución, sobre todo con antecedentes de QT largo, cardiopatía relevante, pulso lento o potasio o magnesio bajos |
| Triptanes, tramadol, litio, petidina, buprenorfina, otros ISRS, hierba de San Juan y fentanilo | Precaución y control estrecho por el riesgo de síndrome serotoninérgico; con fentanilo, en anestesia general o en el dolor crónico |
| L-triptófano y oxitriptán | No deben usarse junto con paroxetina |
| Anticoagulantes orales, AINE, ácido acetilsalicílico y otros antiagregantes | Más riesgo de hemorragia |
| Pravastatina | Puede subir la glucosa; en diabéticos quizá haya que ajustar los antidiabéticos o la insulina |
| Fosamprenavir con ritonavir | Redujo los niveles de paroxetina en torno a un 55 % |
| Prociclidina | La paroxetina aumenta sus niveles; se reduce su dosis si aparecen efectos anticolinérgicos |
| Mivacurio y suxametonio, usados en anestesia | Su efecto bloqueante neuromuscular puede prolongarse |
Otras situaciones de precaución
La ficha técnica añade estos puntos a vigilar durante el tratamiento:
- Antecedentes de manía: se usa con precaución y se interrumpe si aparece una fase maníaca.
- Epilepsia: requiere precaución; las convulsiones afectan a menos del 0,1 % de los tratados y obligan a suspenderla.
- Glaucoma de ángulo cerrado o antecedentes de glaucoma: puede dilatar la pupila.
- Diabetes: puede alterar el control de la glucemia.
- Hemorragias: además de hematomas y púrpura, se han descrito sangrados digestivos y ginecológicos, y en personas mayores puede haber más sangrados no relacionados con la menstruación.
- Hiponatremia: rara y sobre todo en personas mayores; suele revertir al interrumpir la paroxetina.
El síndrome de retirada de la paroxetina
Al interrumpir el tratamiento, la ficha técnica recoge reacciones en el 30 % de los pacientes con paroxetina, frente al 20 % con placebo. Influyen la dosis, el tiempo que se ha tomado y el ritmo al que se reduce. Se han descrito mareo, alteraciones sensitivas con sensación de descarga eléctrica o acúfenos, sueños muy vívidos, agitación o ansiedad, náuseas, temblor, confusión, sudoración, dolor de cabeza, diarrea, palpitaciones, inestabilidad emocional, irritabilidad y alteraciones visuales.
Por lo general son leves o moderadas, pero a veces son graves; empiezan en los primeros días y desaparecen por sí solas hacia las dos semanas, aunque en algunas personas se alargan dos o tres meses o más; muy rara vez han surgido tras olvidar una dosis. En los ensayos clínicos se redujo la dosis diaria 10 mg cada semana, y el prospecto menciona ese esquema como una forma de hacerlo. Si los síntomas son intolerables, puede retomarse la dosis anterior y continuar la bajada más despacio.
Embarazo, lactancia y conducción
Varios estudios epidemiológicos asocian la paroxetina en el primer trimestre a más malformaciones congénitas, sobre todo cardiacas, como los defectos del tabique entre ventrículos o entre aurículas: el riesgo de malformación cardiovascular es inferior al 2 %, frente a alrededor del 1 % en la población general. Por eso solo se usa en el embarazo cuando está estrictamente indicada, el médico valora alternativas en mujeres embarazadas o que buscan un embarazo, y el tratamiento no se corta de forma brusca.
Si se toma en la etapa final, el recién nacido puede presentar dificultad respiratoria, coloración azulada, convulsiones, temblores, irritabilidad o problemas para alimentarse, casi siempre en sus primeras 24 horas. Los ISRS en esa etapa se han relacionado con hipertensión pulmonar persistente del recién nacido, con unos cinco casos por cada mil embarazos frente a uno o dos en la población general, y la exposición en el mes previo al parto, con algo más de hemorragia posparto.
A la leche materna pasan pequeñas cantidades; en los estudios publicados, las concentraciones en los lactantes fueron indetectables o muy bajas, sin signos de efecto, y la ficha técnica considera que podría mantenerse la lactancia. La paroxetina no se asoció a alteraciones cognitivas ni psicomotoras, pero puede causar mareo, confusión, somnolencia o visión borrosa, y el prospecto pide no conducir ni usar máquinas si aparecen.
Quién la receta y si la financia el SNS
Las decisiones de iniciar, subir, bajar o retirar la paroxetina corresponden a quien sigue el tratamiento, habitualmente su médico de familia o su psiquiatra. Este servicio en línea no valora la paroxetina ni otros antidepresivos, de modo que la receta médica se renueva con ese médico, con tiempo suficiente para no interrumpir las tomas.
Según BIFIMED, el buscador de financiación del Ministerio de Sanidad, están financiadas todas las presentaciones comercializadas de paroxetina, también las de marca. Esa financiación corresponde a la dispensación con receta médica oficial, sujeta a la aportación del usuario (artículo 102.2 del Real Decreto Legislativo 1/2015); con una receta médica privada, la paroxetina la paga el paciente en la farmacia.
La ficha de la sertralina y la de la fluoxetina describen otros ISRS, y el resumen sobre depresión y salud mental explica el conjunto de tratamientos.
¿Por qué la paroxetina se toma por la mañana?
La ficha técnica recomienda una toma diaria a primera hora de la mañana con algo de alimento, y el prospecto explica que tomarla después del desayuno puede reducir las náuseas. Conviene mantener siempre la misma hora.
¿La paroxetina crea adicción?
La ficha técnica distingue ambas cosas: los síntomas al dejarla son frecuentes, pero su aparición no equivale a la de una sustancia que crea adicción o dependencia. Lo que sí exige es una retirada gradual pactada con el médico.
¿La paroxetina engorda?
Puede hacerlo: el aumento de peso figura entre los efectos frecuentes, los que afectan a más de 1 de cada 100 personas tratadas y a menos de 1 de cada 10, igual que la falta de apetito. Si nota un cambio de peso relevante, coméntelo en la siguiente revisión.
¿Se pueden partir los comprimidos de paroxetina?
Depende del producto. Los comprimidos de Seroxat 20 mg tienen una línea de división y, según su ficha técnica, pueden partirse en mitades iguales si es necesario; en otras marcas y dosis hay que comprobarlo en su propia ficha o preguntarlo en la farmacia. Para pautas que no encajan con los comprimidos existen gotas orales, en las que cada gota equivale a 1 mg.
¿Se puede beber alcohol si se toma paroxetina?
No se recomienda. Aunque la paroxetina no aumenta el deterioro mental y psicomotor que provoca el alcohol, la ficha técnica aconseja evitarlo durante el tratamiento, y el prospecto advierte de que puede empeorar los síntomas o los efectos adversos.
¿Qué hacer si se olvida una dosis de paroxetina?
Si lo recuerda antes de acostarse, tómela en ese momento y la siguiente a su hora habitual. Si no se da cuenta hasta la noche o hasta el día siguiente, no la tome y espere a la próxima; el prospecto avisa de que pueden notarse síntomas de retirada que deberían ceder con la siguiente toma. Nunca tome una dosis doble.
¿Qué ocurre si se toma demasiada paroxetina?
Según la ficha técnica, su margen de seguridad en sobredosis es amplio y los pacientes suelen recuperarse sin secuelas graves, aunque pueden aparecer fiebre y contracciones musculares involuntarias; los casos graves se han dado, en general, junto con otros psicofármacos, con alcohol o sin él. Si ocurre, consulte enseguida a su médico o farmacéutico, o al Servicio de Información Toxicológica, en el 91 562 04 20.
Revisado por el médico Damian Wojno, colegiado en Polonia (n.º 3211301).
- Ficha técnica de Seroxat 20 mg comprimidos recubiertos con película (CIMA, AEMPS)
- Prospecto de Seroxat 20 mg comprimidos recubiertos con película (CIMA, AEMPS)
- Ficha técnica de Daparox 33 mg/ml gotas orales en solución (CIMA, AEMPS)
- BIFIMED: situación de financiación de Seroxat 20 mg, 28 comprimidos (CN 760314), Ministerio de Sanidad
- Real Decreto Legislativo 1/2015, Ley de garantías y uso racional de los medicamentos: artículo 102.2, aportación del usuario (BOE)
- Línea 024 de atención a la conducta suicida (Ministerio de Sanidad)